26 feb. 2014

La tensión se agudiza en el entorno del muelle de Sanxenxo - Faro de Vigo

La tensión se agudiza en el entorno del muelle de Sanxenxo - Faro de Vigo:

Dura tarde en Sanxenxo. El muelle registró un nuevo episodio entre el Náutico y la plataforma SOS Panadeira. El incidente de esta tarde ha sido el más violento. Los trabajadores del club deportivo y los miembros del colectivo se enzarzaron en una nueva pelea que acabó con uno de los pilotes quemados

Esta no es la primera fricción que se produce en el muelle. El colectivo, contrario a la construcción de un pantalán enfrente a la playa de Panadeira, dice que persistirá en las protestas hasta que consiga su objetivo. Ayer se produjo otro incidente. Cuatro miembros de la asociación denunciaron agresiones. En estos momentos, se investiga lo sucedido ayer. Mientras, en el vídeo, se observa un nuevo episodio violento. La tensión por el pantalán va a más en Sanxenxo.

9 feb. 2014

Una fortaleza que vigiló la costa gallega en A Lanzada - Faro de Vigo

La capilla de A Lanzada y el entorno de lo que fue la fortaleza más importante de la costa. // Iñaki Abella


Realmente el que fue todopoderoso castillo situado en la pequeña península en la que aún se puede apreciar la ermita, era conocido como "castillo de Santa María da Lanzada". De acuerdo con un privilegio real de 1019, el citado castillo o fortaleza fue construido por mandato de uno de los obispos más belicosos de Galicia, Sisnando, en el año 960. No cabe duda, que este obispo tenía tanto de militar como de clérigo ya que prácticamente fue el encargado de la edificación otros castillos para la defensa de la costa contra los sarracenos y vikingos.
Sarracenos y vikingos acudían a las cosstas gallegas atraídos por las riquezas del país pero sobre todo por la floreciente Compostela que iniciaba su andadura como lugar importante para los cristianos. Prueba de ello es que el propio obispo Sisnando se encargó de amurallarla para una mejor defensa contra los invasores.

Incluso un historiador nacional como el padre Juan de Mariana en su Historia de España, al comentar la figura de este singular eclesiástico dice que era "hombre más para soldado que para obispo", y el historiador de la invasiones vikingas, Vicente Almazán dice del mismo que se trata de un personaje muy discutido, pero que como militar hizo cuanto pudo para defender Galicia contra los ataques cada vez más fuertes de los vikingos.

Como medio guerrero que era, murió en combate, y tal como dice la Historia Compostelana "al venir los normandos desde el puerto que llaman Juncaria (Xunqueiras) y dirigirse a Iria, saqueando esta zona, el propio Sisnando salió de la ciudad y, protegido por la fuerza de su ejército, un día de Cuaresma, los siguió hasta el predio de Fornellos (Fornelos de Montes), donde, entablando con ellos cruel combate, herido por la flecha de la maldición de Rosendo, le sobrevino la muerte y fue asesinado el 29 de marzo de la era 1006 (año 968)".

El causante de esta conocida como "tercera oleada" de invasiones normandas, estaba mandada por "un cierto Gunderedo" que apareció dicho año de 968 con una flota "de cien naves frente a la ría de Arosa".

La maldición de Rosendo se refería a la época en que el obispo Sisnado había amenazado al obispo Rosendo con cortarle el pescuezo, a lo que éste contestó con las palabras. "Tu que me amenazas con mortífera espada, Sisnando, con mortífera espada y de forma violenta morirás".

De la gran importancia de este castillo y lo que representó en la defensa de esta parte de la costa gallega, dan fe los numerosos estudios de importantes historiadores tales como Ángel del Castillo, Salustiano Portela Pazos, entre otros.

Privilegios posteriores de los reyes cristianos apoyarán la posesión eclesiástica del castillo de La Lanzada, tal como el dictado por Alfonso V en el año 1019 por el que confirma todas las donaciones que sus antecesores habían hecho a la Iglesia de Santiago de Compostela" desde el río Ulla hasta el Miño".

Todas estas donaciones del castillo de A Lanzada fueron incluso confirmadas por diversos papas tal como sucede en las bulas de Pascual II en 1110, Anastasio IV en 1154 y Alejandro II en 1178.

Protectores

Se sabe por otra parte el nombre de algunos de los personajes que tuvieron a su cargo la defensa de la citada fortaleza tal como en 1165 en que es el caballero Pelayo Curvo, casado con una sobrina del arzobispo Gelmírez. Este noble era una persona de absoluta confianza del rey Fernando II con el cual había actuado en los principales acontecimientos bélicos de esos años.

Como muy bien anota el historiador Francisco Fariña Busto, dicha fortaleza "pasa de las manos de Gelmírez a las de la famosa reina doña Urraca en varias ocasiones".

El castillo continuó manteniendo su función de vigía y defensa de la costa hasta la revuelta Irmandiña de finales del siglo XIV en que, como tantas otras fortalezas gallegas, es derrocada y reducida a los escasos restos que aun se puede contemplar. Con todo, fue un castillo difícil de tomar por su especial configuración de estar rodeado por el mar.

De hecho debió ser una de las muy escasas fortalezas que no se reedificaron, probablemente porque la finalidad por la que fue construido (vigilancia y defensa) había desaparecido, y de ello dan cuenta algunos de los testigos presentados en el famoso pleito de los arzobispos Tabora y Fonseca.

Por ejemplo, Juan Martínez apodado "el Viejo", de Cambados, dice al ser preguntado por dicho castillo que siempre lo conoció así, o sea ya destruido, y de la misma opinión era el también cambadés Juan de Acuña cuando declaró que "desde el dicho tiempo de su acordança a esta parte que sabe y tiene noticia de la dicha torre de la Lançada, quel testigo nunca la bio mejor ni peor de lo que agora está ni vio vivir ni morar en ella ninguno que obiese en ella bibido ninguno de mucho tiempo a esta parte".

Lo mismo dijeron otros testigos tales como Pedro do Moiño: "Siempre la bido estar caída e nunca la bido llebantada", e incluso hay algún testigo que declaró que lo único que recordaba de la misma un trozo de esquina "de una torre que hestaba caída e alunas partes della", o sea algo mejor de como se encuentra actualmente.

Es precisamente a raíz de dicho pleito estudiado y editado por el historiador Angel Rodríguez González, -del cual he tomado las anteriores declaraciones- por el que se sabe que la primitiva fortaleza de Santa María de Lanzada, antes de su destrucción por los hirmandiños era "una isla de los Groves e sus términos hestava fecha y llevantada de piedra de grano y con su cal y almenada con su barbacana ansimismo almenada de piedra de grano y la dicha fortaleza cubierta y maderada y pintada por dentro?.".

A día de hoy, en el entorno permanece la ermita, pero sobre todo se preservan ritos tan enraizados como el de las nueve olas, o de la fertilidad. La citada romería se celebra al finalizar el verano y suele ser multitudinaria tanto durante la noche como en la fiesta diurna.

O Grove apuesta por promocionar la cultura marítima tradicional - Faro de Vigo


Un grupo de dornas en la playa de Porto Meloxo (O Grove). // Muñiz

"Se editará material divulgativo y se crearán unidades didácticas para difundir el papel de embarcaciones como la "dorna meca""
La Asociación de Amigos da Dorna Meca y la concejalía de Deportes de O Grove, dirigida por Alfredo Bea, colaboran para, mediante publicaciones y unidades didácticas en los colegios, difundir el papel de las embarcaciones tradicionales y mostrar todo lo que representan y han representado en este pueblo y la ría de Arousa a lo largo de la historia.

Se trata de una apuesta por la cultura marítima y, sobre todo, por la divulgación de todo cuanto rodea a naves como la popular "dorna meca", quizás la más característica de este municipio.

En su momento se avanzó que el Concello cedía a Amigos da Dorna Meca el uso del pabellón de los deportes náuticos e incluso la antigua caseta de madera que usaban los socorristas en la playa urbana de Peralto (Confín).

De este modo la entidad náutico deportiva podía disponer de lugares apropiados en los que organizar actividades a lo largo del año -las regatas de dornas son un claro ejemplo de ello-, habilitar su sede e incluso almacenar en invierno algunas de sus naves.

A cambio, el Concello pedía a la asociación que organizara actividades dirigidas a todos los públicos -y especialmente a los niños-, como se hace en la playa de A Lanzada con las escuelas de surf a las que se cedió temporalmente el uso de los puestos de socorrismo

Pues bien, una de las líneas de colaboración, tal y como confirmaba ayer el propio Alfredo Bea García, es "la publicación de diverso material gráfico en el que explicar cómo son las dornas, por qué forman parte de nuestra historia y cuál fue su papel hasta ahora".
Se trata, apunta el edil, "de dar a conocer todo lo relacionado con las embarcaciones tradicionales, por eso también queremos llevar este tipo de campañas divulgativas a los colegios e incluso editar pósters que puedan ser de interés para los vecinos y los turistas".

Evidentemente, esta apuesta por las embarcaciones tradicionales se complementa con el trabajo que en este mismo sentido se hace en el Museo de la Pesca y la Salazón de Punta Moreiras, donde se cuenta ya buena parte de la historia de naves como la "dorna meca". Asimismo, esta acción se verá claramente reforzada si se hace realidad el centro de interpretación de la carpintería de ribera proyectado para O Corgo.

Un edificio para salvar el patrimonio - Faro de Vigo

Las dornas permanecen a resguardo en un bajo de A Illa. // Iñaki Abella
Las dornas permanecen a resguardo
en un bajo de A Illa. // Iñaki Abella

Tras años de búsqueda de una solución, la Escola de Navegación Tradicional y el Club de Piragüismo A Illa ya están más cerca de ver cumplido uno de sus sueños: disponer de un edificio adecuado para su actividad. Concello y Diputación firmaron esta semana un convenio para poner en marcha el concurso de ideas del proyecto.

Años de peregrinaciones en busca de un lugar donde proteger sus embarcaciones o meses y meses de convivir con la humedad en el gimnasio están cada vez más cerca de acabarse para dos de las entidades más significativas del Concello de A Illa, la Escola de Navegación Tradicional y el Club de Piragüismo A Illa. Diputación de Pontevedra y Concello de A Illa han estrechado lazos de colaboración esta semana con la firma de un convenio que pone en marcha el desarrollo de un proyecto largamente esperado: la construcción del centro de usos náuticos en las inmediaciones de la playa de O Bao.

Esos lazos se estrecharon con la firma de un convenio de colaboración para convocar un concurso de ideas que sirva para redactar el proyecto de construcción del edificio, una actuación que debe guardar dos premisas básicas: adaptarse a las necesidades de las dos entidades para las que se va a construir y, sobre todo, mimetizarse con el entorno natural en el que se va a situar, el arenal de la playa de O Bao, una de las dos banderas azules con las que cuenta A Illa.
Ese concurso cuenta con una cantidad asignada de 22.000 euros, 12.000 de los cuales irán para aquel proyecto que reúna las características más adecuadas según los técnicos. El resto del dinero se repartirá en dos accésit para los otros dos mejores proyectos que se presenten.

Las dos administraciones también van a ser las encargadas de financiar la construcción del edificio, una obra que esperan que pueda hacerse realidad en el plazo de dos años aproximadamente. De hecho, tanto Diputación como Concello ya han habilitado sendas partidas en sus presupuestos para este ejercicio, sobre todo la administración provincial, a la que le corresponde abonar la mayor parte del inmueble, que cuenta con 500.000 euros consignados para esta actuación en 2014.

Mientras aguardan por la construcción de un edificio que llevan esperando desde hace años, las dos entidades tratan de arreglárselas como pueden para mantener a salvo su patrimonio. En especial la Escola de Navegación Tradicional, que tras muchos inviernos de peregrinación, ha conseguido la cesión de un bajo situado en las inmediaciones de la rampa de O Naval para guarecer este invierno sus embarcaciones. De hecho, una gran cantidad de dornas estuvieron a punto de sufrir un daño irreparable si pasaban todo el invierno a la intemperie. De no haber encontrado esta ubicación para guarecer las dornas, lo más probable es que muchas de ellas, ejemplos del patrimonio marítimo gallego, hubiesen desaparecido.